Bālavagga · El necio · Gāthā 68
Tañca kammaṃ kataṃ sādhu, yaṃ katvā nānutappati; yassa patīto sumano, vipākaṃ paṭisevati.
Tañca kammaṃ kataṃ sādhu, yaṃ katvā nānutappati; yassa patīto sumano, vipākaṃ paṭisevati.
Buena es la acción que habiéndola realizado uno no se arrepiente, y cuya consecuencia se experimenta con alegría y mente contenta.
Patīto sumano — con alegría y mente contenta: la resonancia natural de la alineación entre acción y valores. Patīta es satisfacción; sumana es mente de buen modo. No estados forzados sino el fruto genuino de actuar desde claridad.
Nānutappati — no se arrepiente: la ausencia de arrepentimiento posterior es el signo externo de la bondad de una acción. La experiencia interna del practicante que actúa desde valores claros es de serenidad.
Los versos 67-68 forman un par pedagógico que usa los estados emocionales como instrumento de discernimiento ético. Esta es ética empírica, no normativa: no “estas son las reglas” sino “observa cómo te sientes después”.
En la práctica del yoga y el dharma cotidiano, esta enseñanza se traduce en la revisión diaria: al final del día, ¿qué acciones te dejan con mente tranquila? ¿Cuáles con ardor? Esa observación honesta es el mapa del propio sīla.