Pāpavagga · El mal · Gāthā 117
Pāpañce puriso kayirā, na taṃ kayirā punappunaṃ; na tamhi chandaṃ kayirātha, dukkho pāpassa uccayo.
Pāpañce puriso kayirā, na taṃ kayirā punappunaṃ; na tamhi chandaṃ kayirātha, dukkho pāpassa uccayo.
Si alguien hace algo malo, que no lo repita; que no desee hacerlo; acumular el mal produce sufrimiento.
Na taṃ kayirā punappunaṃ — que no lo repita: el primer paso tras un error no es el autoflagelo sino la decisión de no repetirlo. La repetición es lo que convierte el acto aislado en hábito y el hábito en carácter.
Na tamhi chandaṃ kayirātha — que no desee hacerlo: más profundo que la acción es la intención (chanda). No basta con no hacer el mal; hay que trabajar para que el deseo de hacerlo se debilite. La práctica trabaja en la raíz.
Dukkho pāpassa uccayo — acumular el mal produce sufrimiento: uccaya es la acumulación, el apilamiento. Como el interés compuesto de las deudas, las acciones malas acumuladas producen un peso creciente de sufrimiento.
La psicología budista distingue entre el acto aislado (no desastroso) y el patrón habitual (que forma el carácter). El trabajo de la práctica es precisamente interrumpir esos patrones de repetición antes de que se solidifiquen.