Attavagga · El yo · Gāthā 165

Attanā va kataṃ pāpaṃ, attajaṃ attasambhavaṃ; abhimatthati dummedhaṃ, vajiraṃ vasmamayaṃ maṇiṃ.

Attanā va kataṃ pāpaṃ, attajaṃ attasambhavaṃ; abhimatthati dummedhaṃ, vajiraṃ vasmamayaṃ maṇiṃ.

El mal hecho por uno mismo, nacido de uno mismo, producido por uno mismo, tritura al ignorante como el diamante tritura la gema.

Attanā va kataṃ pāpaṃ attajaṃ attasambhavaṃ — el mal hecho por uno mismo, nacido de uno mismo, producido por uno mismo: la triple insistencia en el origen propio del mal. Attaja (nacido del yo), attasambhava (producido por el yo), attanā kataṃ (hecho por el yo). No hay escapatoria ni transferencia de responsabilidad.

Abhimatthati dummedhaṃ — tritura al ignorante: abhimatthati es triturar, moler, pulverizar. El verbo es violento porque la dinámica es violenta: las propias acciones dañinas pulverizan al que las genera.

Vajiraṃ vasmamayaṃ maṇiṃ — como el diamante tritura la gema: vajira es el diamante (o rayo de Indra). Asmamaya maṇi es la gema de piedra. El diamante, la sustancia más dura, es capaz de destruir gemas de valor aparente pero de constitución más blanda.

La imagen es doblemente significativa: el diamante es la propia acción (el karma), y la gema que tritura es el brillo exterior del necio que, pese a su apariencia atractiva, no puede resistir el peso de sus propias acciones.