Tṛtīyopadeśaḥ (Mudrā) · Verso 16

महामुद्रां च संप्राप्य साधकः परमां गतिम् | चन्द्र-सूर्य-समायोगात्सिद्धिं च लभते ध्रुवम्

mahāmudrāṃ ca samprāpya sādhakaḥ paramāṃ gatim | candra-sūrya-samāyogāt siddhiṃ ca labhate dhruvam

Habiendo alcanzado Mahāmudrā, el practicante obtiene el destino supremo; por la unión del sol y la luna, ciertamente logra el siddhi.

Paramāṃ gatim — el destino supremo — se refiere a la liberación final, mokṣa. Mahāmudrā no es solo una técnica física sino un vehículo hacia la realización última.

Candra-sūrya-samāyogāt — por la unión del sol y la luna. Esta es la esencia del Haṭha Yoga: Ha (sol, Piṅgalā, prāṇa) y Ṭha (luna, Iḍā, apāna) se unen en Suṣumnā. Esta unión de opuestos refleja la integración de todas las dualidades.

Siddhiṃ dhruvam — siddhi ciertamente. Dhruva significa fijo, seguro, inevitable. El texto garantiza que quien practica correctamente Mahāmudrā inevitablemente alcanzará la perfección. Los siddhis incluyen tanto poderes yóguicos como la liberación final.