Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 5

अमृतं तद्धि स्वर्गस्थं परमानन्दलक्षणम्। श्वेतरक्तं तेजसाढ्यं सुधाधाराप्रवर्षिणम्।

amṛtaṃ taddhi svargasthaṃ paramānandalakṣaṇam| śvetaraktaṃ tejasāḍhyaṃ sudhādhārāpravarṣiṇam|

Ese néctar (amṛta) reside en el cielo (svargastha), cuya característica es la bienaventuranza suprema (paramānanda). De color blanco rosado, pleno de esplendor (tejas), derrama torrentes del fluido de la inmortalidad (sudhādhārā).

En cada cakra que atraviesan los cuerpos sutiles en su ascenso, se libera un néctar de características precisas: paramānanda (bienaventuranza suprema), coloración blanco-rosada, luminosidad intensa (tejas) y una corriente continua de sudhā (el fluido inmortal). Este verso pinta la fisiología sutil del éxtasis con una precisión casi sinestésica.

Amṛta (literalmente «lo que no muere», de a- negativo y mṛta, muerto) es el néctar de la inmortalidad, homólogo al ambrosia griego. Tejas designa el fuego interior, el brillo radiante que en la fisiología sutil corresponde a la energía ígnea transformadora. Sudhādhārā combina sudhā (néctar, ambrosia) con dhārā (corriente, chorro), evocando una lluvia continua de gracia.

La descripción cromática —blanco (śveta) y rojo (rakta)— no es decorativa: en la simbología tántrica, el blanco representa bindu (la gota seminal, Śiva) y el rojo representa rajas (la energía menstrual, Śakti). Su mezcla en el néctar visualizado encarna la unión de los principios masculino y femenino en el cuerpo del practicante.