Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 197

शिवसंहिता आद्यन्तमध्यशून्यं तत्कोटिसूर्यसमप्रभम्।

śivasaṃhitā ādyantamadhyaśūnyaṃ tatkoṭisūryasamaprabham|

Sin principio, sin fin ni medio — aquello de resplandor igual a diez millones de soles: así es la conciencia suprema que el yogui que controla los sentidos y repite el mantra alcanza a contemplar.

La triple vacuidad (ādi-anta-madhya-śūnya): sin comienzo, sin fin, sin medio. Esta descripción del Absoluto elimina sistemáticamente todas las coordenadas que permitirían localizarlo: no está antes ni después, no está al centro ni en los bordes. Su resplandor de diez millones de soles no puede verse con los ojos ordinarios —sólo con el ojo interior cuando todas las pantallas del citta se han disuelto.

Ādi = comienzo, anta = fin, madhya = medio, śūnya = vacío/sin, koṭi = diez millones (literalmente «cima, punta», luego el numeral mayor), sūrya = sol, sama = igual, prabhā = resplandor, luz. La imagen solar como descripción de la conciencia suprema es ubicua en los Upaniṣads y las tradiciones de meditación de toda Asia.

«Diez millones de soles» como medida de la brahma-jyoti (luz de Brahman) aparece primero en la Muṇḍaka Upaniṣad y reaparece en textos budistas (Lotus Sutra), en el Zoroastrismo (asha vahishta), en el Sufismo (nūr Muḥammadī) y en el Dzogchen tibetano (rigpa). La convergencia de estas tradiciones en la misma imagen luminosa sugiere que están describiendo la misma experiencia interior.