Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 198

एतद्ध्यानं सदा कुर्यादनालस्यं दिने दिने ।

etaddhyānaṃ sadā kuryādanālasyaṃ dine dine |

Esta meditación debe practicarse siempre sin pereza, día a día; repitiendo el mantra doscientas mil veces, el practicante puede ejercer influencia sobre todas las personas como las aguas de un tīrtha.

La instrucción diaria sin pereza (anālasya dine dine) repite una fórmula que reaparece varias veces en el capítulo: la constancia cotidiana es el factor determinante, más que cualquier intensidad ocasional. Paralelamente, las doscientas mil repeticiones del mantra activan la siddhi de atracción interpersonal: la gente acude al yogui como los peregrinos a un lugar sagrado.

Anālasya = sin pereza (a = sin, ālasya = pereza, indolencia), dine dine = día a día (doble dativo de tiempo), enfatizando la continuidad. Do-lākṣa = doscientas mil repeticiones, tīrtha = vado sagrado, lugar de cruce entre mundos, también peregrinaje. La atracción que los peregrinos sienten por un tīrtha es magnética, espontánea, sin ser buscada.

La siddhi de atracción (ākarṣaṇa) de las doscientas mil repeticiones no es un poder de manipulación sino de resonancia: el yogui que ha acumulado esa cantidad de mantra vibra en una frecuencia que naturalmente atrae a las personas hacia la práctica y la comprensión espiritual. Es la magnetización de la presencia como consecuencia de la densidad energética acumulada.