Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 229

मूलाधारेऽस्ति यत्पद्मं चतुर्दलसमन्वितम्।

mūlādhāre'sti yatpadmaṃ caturdalasamanvitam|

En el mūlādhāra existe el loto dotado de cuatro pétalos; en su centro reside el bīja del habla (aim), brillante como el relámpago.

El mapeo mantrátrico del cuerpo comienza desde abajo: el bīja aim en el mūlādhāra ubica el origen del habla y del mantra en el centro de la tierra. Antes de que cualquier palabra sea pronunciada, su semilla existe en el centro más denso del cuerpo sutil. Esta descripción sigue la cosmología de los cuatro niveles del habla: parā (suprema), paśyantī (visionaria), madhyamā (media) y vaikharī (articulada).

Catur-dala = de cuatro pétalos (catur = cuatro, dala = pétalo/hoja), samanvita = dotado de, vidyut = relámpago, citi = llama de fuego, bīja = semilla mantrátrica. El aim es el bīja de Sarasvatī, la diosa del habla y la sabiduría, brillante como el relámpago que ilumina repentinamente la oscuridad.

La correspondencia entre los cuatro pétalos del mūlādhāra y los cuatro niveles del habla (parā-paśyantī-madhyamā-vaikharī) es una doctrina específica de la tradición kula del śaivismo de Cachemira. La parāvāk (habla suprema) en el mūlādhāra es la vibración original de la que todo lenguaje —y toda la creación— emerge. El mantra aim accede a ese nivel más profundo del lenguaje.