Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 230
हृदये कामबीजन्तु बन्धूककुसुमप्रभम्।
hṛdaye kāmabījantu bandhūkakusumaprabham|
En el corazón reside el bīja del amor (klīm), bello como la flor roja del bandhūka; en el entrecejo el bīja de Śakti (strīm), radiante como decenas de millones de lunas.
El klīm en el corazón es la vibración del deseo (kāma) sublimado en amor espiritual. Que el bīja del deseo resida en el corazón —y no en el svādhiṣṭhāna como se esperaría— refleja la doctrina tántrica de que el kāma purificado es la energía de la devoción (bhakti): el mismo impulso que busca en los objetos puede redirigirse hacia lo Absoluto.
Kāma-bīja = semilla mantrátrica del deseo/amor (kāma = deseo, también el dios del amor), bandhūka = árbol de flor intensamente roja (Pentapetes phoenicea), kusuma = flor, prabhā = resplandor. El strīm (o hrīm) en el entrecejo es el māyā-bīja de Śakti, brillante como «decenas de millones de lunas» —imagen opuesta a los soles: no la luz intensa y directa sino la luminosidad suave y refleja.
La contraposición corazón-entrecejo en la distribución de los bījas es geográficamente significativa: el corazón es el centro del sentimiento y el kāma/bhakti, el Ajñā entre las cejas es el centro del conocimiento y la śakti-discernimiento. La práctica de los tres bījas (aim-klīm-strīm) activa simultáneamente la raíz del habla, el sentimiento del corazón y la visión del tercer ojo: los tres niveles de la conciencia humana.