Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 28
प्रतीकोपासनम्। प्रतीकोपासना कार्या दृष्टादृष्टफलप्रदा ।
pratīkopāsanam| pratīkopāsanā kāryā dṛṣṭādṛṣṭaphalapradā |
La meditación sobre la propia imagen [pratīkopāsanā] debe practicarse: otorga tanto frutos visibles como invisibles.
Con el verso 28 comienza la sección de pratīkopāsanā —la meditación sobre la propia imagen o símbolo—. La afirmación dṛṣṭādṛṣṭaphalaprada —“que da frutos visibles e invisibles”— resume la dimensión dual de esta práctica: en el plano externo produce beneficios concretos en salud y longevidad; en el interno avanza la purificación del sūkṣma śarīra (cuerpo sutil) y el progreso hacia la liberación. La fórmula “visible e invisible” aparece también en el contexto de los rituales védicos.
Pratīka —“símbolo”, “imagen representativa”, de prati-añc (“lo que va hacia ti”)— es el objeto mental sobre el que la concentración se estabiliza antes de que la mente pueda sostenerse en el objeto abstracto. El principio es de aplicación general: cualquier imagen que concentre eficazmente la atención puede ser puerta hacia estados más profundos de absorción y, eventualmente, hacia el samādhi sin soporte (nirālamba).
La pratīkopāsanā tiene antecedentes en las Upaniṣads más antiguas (Chāndogya, Bṛhadāraṇyaka), donde se usan imágenes concretas —el sol, el espacio, el sonido AUM— como apoyos para la meditación antes de ser abandonados. El Śivasaṃhitā la especifica aquí como técnica con resultados mensurables, anticipando lo que el pensamiento contemporáneo llama “biofeedback”: observar la propia imagen devuelve información directa sobre el estado interno.