Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 29
शिवसंहिता
śivasaṃhitā
Mediante la práctica del yoga, el practicante conquista las tres cualidades [guṇa]; y, libre de todos los estados condicionados, queda absorbido en el cidākāśa, el éter de la conciencia pura.
La conquista de los tres guṇa —sattva, rajas y tamas— no significa su eliminación sino su trascendencia. El yoga no aspira a maximizar sattva y eliminar tamas, como podría interpretarse superficialmente: su meta es ir más allá de los tres, hacia el guṇātīta —“lo que está más allá de los guṇa”—. La absorción en cidākāśa describe el estado donde el observador se disuelve en el acto mismo de observar, sin dejar rastro de separación.
Cidākāśa —“espacio (ākāśa) de la conciencia (cit)”— es concepto clave del tantrismo kāśmīrī, especialmente en el Vijñānabhairava Tantra. A diferencia del bhūtākāśa (espacio físico), el cidākāśa es la apertura interior donde toda experiencia surge y se disuelve sin dejar huella. Guṇa (literalmente “cuerda” o “hebra”) son las tres modalidades que componen toda prakṛti (naturaleza manifestada): su conquista implica el retorno a puruṣa —conciencia pura no condicionada.
El Bhagavadgītā dedica el capítulo XIV entero a los guṇa y su superación. El Śivasaṃhitā sitúa esta superación como resultado natural de la práctica yóguica regular, democratizando lo que en la filosofía Sāṃkhya-Yoga era un objetivo abstracto y distante. La doctrina de los guṇa fue una de las contribuciones más influyentes de la filosofía india a la psicología práctica, permitiendo un análisis funcional de los estados mentales sin recurrir a la noción de “pecado”.