Kaṭha Upaniṣad · 1.2.13

एको वशी निष्क्रियाणां बहूनामेकं बीजं बहूनां यो देवानां परमां शक्तिमाश्रिताः ॥

eko vaśī niṣkriyāṇāṃ bahūnāmekaṃ bījaṃ bahūnāṃ yo devānāṃ paramāṃ śaktimāśritāḥ ||

El uno que domina, inactivo entre los activos, la única semilla de los muchos, que descansa en la suprema energía de los dioses.

Este versículo describe al Ātman como ekaḥ (el uno único) que permanece niṣkriyaḥ (inactivo) mientras todo lo demás está en constante actividad (kriyā). Esta inactividad no es pereza sana trascendencia — el testigo no actúa, solo observa las acciones de la mente-cuerpo.

Vaśī (el que domina, el gobernante) indica soberanía absoluta. El Ātman no es controlado por nada ni nadie; es el principio de autonomía último. Todas las demás formas de poder — físico, mental, social — son derivadas de esta fuente primordial.

Bījaṃ (semilla) es metáfora del Brahman como origen de toda multiplicidad. De la semilla única brotan innumerables formas. Los devānāṃ (dioses, fuerzas cósmicas) operan mediante paramāṃ śaktim (energía suprema) que se origina en el uno. Todo poder relativo descansa en el poder absoluto.

Āśritāḥ (descansa en, depende de) describe la relación correcta entre lo absoluto y lo relativo. El Ātman no depende de nada; todo depende de Él. En el yoga, este reconocimiento produce vairāgya (desapego) no por negación sino por reposo en la fuente. Cuando la semilla se conoce, los frutos pierden su poder de fascinación.