Śvetāśvatara Upaniṣad · 5..4
तस्मादग्निः समिधो यस्य सूर्यः सोमात् परिज्यायते दक्षिणाग्निर्यस्य तद्धि वेदा अधिस्वर्यं यज्ञस्य तं वै तं वेदा अधिस्वर्यं यज्ञस्य तं वै तं वेदा अधिस्वर्यं यज्ञस्य
tasmādagniḥ samidho yasya sūryaḥ somāt parijyāyate dakṣiṇāgnir yasya taddhi vedā adhisvaryam yajñasya taṃ vai taṃ vedā adhisvaryam yajñasya taṃ vai taṃ vedā adhisvaryam yajñasya
Por lo tanto, del fuego de las leñas surge el sol, de la luna el fuego del sur. De él son los Vedas, la supremacía del sacrificio —en verdad, en verdad, de él son los Vedas, la supremacía del sacrificio.
Una cosmogonía sacrificial: del agni (fuego) terrenal surge el sūrya (sol) celestial; de soma (luna) surge el dakṣiṇāgni (fuego del sur, usado en rituales). De él (tasmat) provienen los Vedas y la adhisvaryam (supremacía) del yajña (sacrificio). En nuestra práctica de yoga, esto nos recuerda que todo ritual es manifestación de la Realidad última. La triple afirmación —“en verdad, en verdad”— es enfática: los Vedas no son meros textos sino emanaciones de la Realidad misma. El sacrificio es tanto ritual externo como ofrenda interna del ego.