Daṇḍavagga · El castigo · Gāthā 131

Sukhakāmāni bhūtāni, yo daṇḍena vihiṃsati; attano sukhamesāno, pecca so na labhate sukhaṃ.

Sukhakāmāni bhūtāni, yo daṇḍena vihiṃsati; attano sukhamesāno, pecca so na labhate sukhaṃ.

El que busca su propia felicidad infligiendo violencia a seres que desean la felicidad, no encontrará felicidad después de la muerte.

Sukhakāmāni bhūtāni — seres que desean la felicidad: sukhakāma es el que desea (kāma) felicidad (sukha). Todos los seres, sin excepción, buscan el bienestar y quieren evitar el sufrimiento. Este es el dato universal sobre el que se construye la ética de la compasión.

Yo daṇḍena vihiṃsati — el que inflige violencia: daṇḍa aquí funciona como instrumento de violencia o castigo. Vihiṃsati es hacer daño, causar sufrimiento.

Attano sukhamesāno — buscando su propia felicidad: la paradoja del verso es que la búsqueda de felicidad a través de la violencia contra otros buscadores de felicidad es autocontradictoria. Produce exactamente lo contrario de lo que busca.

Pecca so na labhate sukhaṃ — no encontrará felicidad después de la muerte: pecca es “después de morir”. El fruto de la violencia madura inevitablemente en sufrimiento, tanto en esta vida como más allá. La ley del karma no permite construir felicidad genuina sobre cimientos de violencia.