Lokavagga · El mundo · Gāthā 173
Yassa pāpaṃ kataṃ kammaṃ, kusalena pidhīyati; somaṃ lokaṃ pabhāseti, abbhā muttova candimā.
Yassa pāpaṃ kataṃ kammaṃ, kusalena pidhīyati; somaṃ lokaṃ pabhāseti, abbhā muttova candimā.
Aquel cuya acción mala hecha es cubierta por el bien ilumina este mundo como la luna liberada de las nubes.
Yassa pāpaṃ kataṃ kammaṃ kusalena pidhīyati — cuya acción mala es cubierta por el bien: pidhīyati es cubrir, superar. No se trata de borrar las acciones pasadas sino de superarlas con acciones positivas que contrarresten su efecto. El karma no se anula mágicamente pero puede ser transformado por la práctica.
La misma imagen de la luna tras las nubes refuerza la enseñanza: las acciones malas son nubes que oscurecen la luminosidad natural. Las acciones buenas no crean esa luminosidad — la revelan dispersando las nubes.
Somaṃ lokaṃ pabhāseti — ilumina este mundo: la repetición de la segunda mitad del verso anterior (172) con nueva causa primera crea una doble vía de iluminación: dejar la negligencia (172) y cubrir el mal con el bien (173).
Este verso es especialmente relevante para quien carga con culpa o remordimiento por acciones pasadas. No se pide negar el pasado sino superarlo activamente. El pasado no se puede cambiar pero su influencia puede ser contrarrestada por acciones presentes.