Lokavagga · El mundo · Gāthā 176
Ekaṃ dhammaṃ atītissa, musāvādissa jantuno; vitiṇṇaparalokassa, natthi pāpaṃ akāriyaṃ.
Ekaṃ dhammaṃ atītissa, musāvādissa jantuno; vitiṇṇaparalokassa, natthi pāpaṃ akāriyaṃ.
Para el que transgrede un solo dhamma — la verdad — y el que ha pasado más allá del otro mundo, no hay mal que no pueda cometer.
Ekaṃ dhammaṃ atītissa — para el que transgrede un solo dhamma: el ekaṃ dhammaṃ (un solo principio) que se transgrede es revelado a continuación: la verdad. Transgredir la verdad es abrir la puerta a todas las demás transgresiones.
Musāvādissa jantuno — el que habla falsamente: musāvāda es la mentira, el habla falsa. Esta es la cuarta de las cinco reglas fundamentales del sīla. El Buda la señala como la más peligrosa porque es la que habilita todas las demás.
Vitiṇṇaparalokassa — el que ha pasado más allá del otro mundo: el que ha abandonado la creencia en las consecuencias kármicas, el que no cree en la dimensión moral del universo. Este nihilismo moral es el fundamento del comportamiento sin límites.
Natthi pāpaṃ akāriyaṃ — no hay mal que no pueda cometer: si la verdad no importa y las consecuencias morales no existen, entonces todo es posible. El mentiroso habitual y el nihilista moral no tienen freno interno. Este verso es un diagnóstico preciso de la sociopatía.