Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 101
अजडः सर्वभूतान्वै जडस्थित्या भुनक्तितान्।
ajaḍaḥ sarvabhūtānvai jaḍasthityā bhunaktitān|
Lo no inerte, la conciencia, disfruta de todos los seres a través de la condición de lo inerte.
La distinción entre ajaḍa (lo no inerte, lo consciente) y jaḍa (lo inerte, lo material) articula el corazón de la metafísica yóguica. La conciencia no experimenta directamente; lo hace a través de la condición de lo inerte, es decir, mediante el cuerpo y los instrumentos psicofísicos. Esta mediación instrumental es lo que genera la ilusión de que el sujeto es el cuerpo.
Ajaḍa es literalmente «no-inerte» (a- negativo + jaḍa, que significa torpe, inanimado, inconsciente). En el vocabulario Vedānta y Sāṃkhya, jaḍa designa todo lo que carece de conciencia propia: la materia, los órganos, incluso el intelecto (buddhi) en tanto objeto. Ajaḍa es la conciencia pura, el testigo. Bhunakti (disfruta, experimenta) indica que la conciencia es el verdadero experimentador.
Esta enseñanza tiene implicaciones directas para la práctica meditativa. Si la conciencia experimenta a través de lo inerte pero no es lo inerte, el meditador puede aprender a observar los procesos corporales y mentales como objetos percibidos, no como el sujeto que percibe. Esto es precisamente el entrenamiento que el Śivasaṃhitā irá desplegando.