Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 102
भोगायोत्पद्यते कर्म ब्रह्माण्डाख्ये पुनः पुनः ।
bhogāyotpadyate karma brahmāṇḍākhye punaḥ punaḥ |
El karma surge una y otra vez para el disfrute en lo que se llama el huevo de Brahma, el universo.
El karma no es aquí un mecanismo punitivo sino generativo: surge (utpadyate) específicamente para el disfrute (bhogāya). El universo entero —designado poéticamente como brahmāṇḍa, el huevo de Brahma— es el escenario en que este proceso se repite sin fin. La repetición (punaḥ punaḥ) señala el carácter cíclico e incesante del saṃsāra.
Brahmāṇḍa es uno de los términos cosmológicos más evocadores del sánscrito: brahman (lo absoluto, lo vasto) + aṇḍa (huevo). El universo concebido como un huevo cósmico aparece en los Purāṇas y en textos de yoga como imagen de la totalidad contenida y en gestación. Punaḥ punaḥ —literalmente «de nuevo, de nuevo»— captura la naturaleza repetitiva del ciclo kármico con economía expresiva notable.
La conexión entre karma y bhoga es central en la soteriología del Śivasaṃhitā. El karma no se agota en una sola vida; genera nuevas experiencias en sucesivas encarnaciones dentro del brahmāṇḍa. La práctica del yoga apunta precisamente a interrumpir esta generación automática de karma, no suprimiendo la experiencia sino transformando la relación del jīva con ella.