Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 1
अथ तत्त्वज्ञानोपदेश । देहेऽस्मिन्वर्तते मेरुः सप्तद्वीपसमन्वितः ।
atha tattvajñānopadeśa | dehe'sminvartate meruḥ saptadvīpasamanvitaḥ |
Ahora, la enseñanza del conocimiento de la verdad. En este cuerpo existe el monte Meru, rodeado de siete islas; hay ríos, mares, montañas, campos y también los señores de esos campos.
El Śivasaṃhitā inaugura su capítulo cosmológico con una declaración radical: el universo entero no está afuera, sino dentro del cuerpo humano. El monte Meru, eje del cosmos en la cosmología hindú y budista, se identifica aquí con la columna vertebral. Esta equivalencia no es metáfora poética sino mapa funcional: el cuerpo es el laboratorio donde opera toda la creación.
El término tattvajñāna —conocimiento de los principios o verdades fundamentales— encabeza el capítulo como declaración de intención. No se trata de geografía física sino de una epistemología encarnada. Los saptadvīpa (siete islas o continentes) de la cosmología purāṇica encuentran su correspondencia en los centros y regiones del cuerpo sutil, invitando al practicante a releer los textos sagrados como anatomía interior.
Esta doctrina de la correspondencia microcosmos-macrocosmos (piṇḍa-brahmāṇḍa) es uno de los pilares del Haṭhayoga tántrico. Textos como el Kubjikāmatatantra y el Ṣaṭcakranirūpaṇa desarrollan sistemas similares. Para el practicante, esta enseñanza transforma la práctica corporal en acto cosmológico: trabajar el cuerpo es trabajar el universo.