Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 53
वर्तते सर्वभूतेषु यथाकाशं समन्ततः ।
vartate sarvabhūteṣu yathākāśaṃ samantataḥ |
El Espíritu existe en todos los seres como el espacio, en todas direcciones. Dado que ningún otro lo ilumina, es svaprakāśa —autoluminoso— y su naturaleza misma es la Luz.
La autoluminosidad como característica definitoria del Espíritu. A diferencia del sol, que ilumina otros objetos pero necesita del espacio para manifestarse, el Espíritu no requiere de ningún agente externo para ser conocido. Él se conoce por sí mismo. Esta es la razón por la que la meditación profunda no busca iluminar el ātman, sino cesar la oscuración que impide verlo.
El término svaprakāśa (autoluminoso, que se ilumina a sí mismo) es uno de los descriptores técnicos más importantes del brahman en el Vedānta. Se opone a paraprakāśa (iluminado por otro), categoría a la que pertenecen todos los objetos del mundo. El espacio (ākāśa) no tiene luz propia; el Espíritu sí. Samantataḥ (en todas las direcciones) subraya la isotropía de esa presencia.
La doctrina del conocimiento autoluminoso (svaprakāśa) tiene implicaciones epistemológicas profundas: si el Espíritu se conoce a sí mismo, ¿qué papel juega el buscador? En el Śivasaṃhitā, la práctica yóguica no crea el conocimiento del ātman, sino que elimina los velos que lo oscurecen. El yogui no alcanza la luz: reconoce que siempre fue esa luz.