Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 52

सततं सर्वभूतेषु यथाकाशं प्रवर्तते ।

satataṃ sarvabhūteṣu yathākāśaṃ pravartate |

Como el espacio pervade a todos los seres continuamente, así un solo saccidānanda —Ser, Conciencia y Dicha— lo impregna todo sin segundo.

La omnipresencia del Espíritu expresada con la misma analogía espacial del verso anterior, pero ahora aplicada a todos los seres sin excepción. Desde las divinidades más elevadas hasta el átomo de materia más denso, una misma realidad los penetra y los sostiene. No hay rincón del universo donde el Espíritu no esté.

El compuesto saccidānanda —fusión de sat (Ser), cit (Conciencia) y ānanda (Dicha)— es la definición clásica del brahman en el Vedānta. Sarvabhūteṣu (en todos los seres) insiste en la universalidad sin excepciones: lo inerte y lo vivo, lo visible y lo sutil. Satatam (continuamente, siempre) añade la dimensión temporal: no hay momento en que el Espíritu esté ausente.

Esta visión de la realidad única pervadiendo todo fue la base del movimiento devocional que insistía en ver a Dios en cada ser —la sarvabhūta-hitā (benevolencia hacia todos los seres) de la tradición yóguica. El Śivasaṃhitā no es solo metafísica abstracta: esta enseñanza tiene consecuencias éticas y prácticas para quien la ha realizado.