Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 51

घटस्याभ्यन्तरे बाह्ये यथाकाशं प्रवर्तते ।

ghaṭasyābhyantare bāhye yathākāśaṃ pravartate |

Como el espacio pervade el interior y el exterior de la vasija, así el Espíritu pervade lo interior y exterior del universo en perpetuo cambio.

El espacio como analogía perfecta del ātman: omnipresente, inafectado, sin límites reales. Una vasija (ghaṭa) crea la ilusión de un espacio interior y un espacio exterior, pero el espacio es uno. Cuando la vasija se rompe, no hay fusión de dos espacios: simplemente desaparece la ilusión de su separación. Así, la muerte del cuerpo-mente no destruye al ātman, solo elimina la apariencia de separación.

Ghaṭa (vasija, tinaja) es la imagen favorita del Vedānta para los jīva individuales. El espacio dentro de la vasija (ghaṭākāśa) parece limitado pero es el mismo espacio sin límites (mahākāśa) visto a través de una apertura. El Śivasaṃhitā usa esta imagen para mostrar que la conciencia individual no es una porción del Absoluto, sino el Absoluto mismo apareciendo con forma.

La analogía del ghaṭākāśa es un ejemplo pedagógico fundamental del Vedānta, empleado por Śaṅkara en el Vivekacūḍāmaṇi y en el Upadeśasāhasrī. En el contexto de un texto tántrico como el Śivasaṃhitā, la imagen adquiere implicaciones prácticas: el cuerpo del practicante es la vasija en la que el yogui aprende a reconocer el espacio ilimitado de su propia conciencia.