Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 66

आत्मानात्मनि चात्मानं दृष्ट्वानन्तं सुखात्म्कम्।

ātmānātmani cātmānaṃ dṛṣṭvānantaṃ sukhātmkam|

Habiendo visto por medio del ātman, en el ātman, al ātman que es infinito y cuya naturaleza es la Dicha, el yogui olvida este universo y goza de la bienaventuranza inefable.

La visión del ātman infinito y dichoso como umbral del olvido del mundo. Este olvido no es ausencia o disociación: es la absorción total en lo Real que hace que lo irreal deje de importar. El yogui no niega el mundo; simplemente ya no puede distraerse de lo que ha visto. La dicha del ātman eclipsa todas las demás experiencias sin necesidad de rechazarlas.

Anantam (infinito, sin fin) y sukhātmakam (cuya esencia es la felicidad, cuya naturaleza es la dicha) describen las dos cualidades del ātman que se revelan en la visión directa. La dicha no es un estado emocional sino la naturaleza constitutiva del Espíritu —ānanda como svarūpa, como esencia propia. Avyaktānanda (dicha inefable, no-manifestada) señala que esta experiencia trasciende toda articulación conceptual.

Este verso completa el arco pedagógico del capítulo: de la crítica a los sistemas filosóficos parciales (versos 1-30) y la descripción de la naturaleza del Absoluto (31-65) hasta la experiencia culminante del samādhi. El Śivasaṃhitā demuestra que el camino del jñāna no termina en una teoría sino en una transformación existencial: la dicha que no puede ser nombrada pero sí vivida.