Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 65
आत्मानमात्मनो योगी पश्यत्यात्मनि निश्चितम्।
ātmānamātmano yogī paśyatyātmani niścitam|
El yogui ve ciertamente el ātman por medio del ātman, dentro del ātman. Para quien este mundo es solo el campo de juego de māyā —por tanto, despreciable e inútil—, no hay felicidad en riquezas, cuerpo o placeres.
La visión directa del ātman como fruto del desencanto con el mundo fenoménico. El yogui no ve el ātman porque ha huido del mundo, sino porque ha comprendido su naturaleza real. El desencanto no es amargura sino claridad: cuando se ve que el mundo es el campo de juego de māyā, el tirón de sus placeres se debilita, y en ese espacio surge la visión interior.
La triple fórmula ātmānamātmano… ātmani (el ātman por el ātman en el ātman) refleja una epistemología radical: el conocedor, el instrumento de conocimiento y el conocido son uno. Niścitam (con certeza, sin duda) indica que esta visión no es una especulación sino una experiencia directa. El yogui no cree que es el ātman: lo sabe con la misma certeza con la que el fuego sabe que quema.
La idea de que el mundo como campo de māyā produce desapego (vairāgya) es central en el Yoga Sūtra de Patañjali (YS I.15-16). El desapego no es forzado sino natural: emerge del discernimiento (viveka). El Śivasaṃhitā comparte este marco pero lo sitúa en el contexto tántrico: el desapego no requiere abandonar el mundo, sino ver a través de él. El yogui vive en el mundo pero ya no es de él.