Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 34

एष वैश्वानरोग्निर्वै मम तेजोंशसम्भवः ।

eṣa vaiśvānarognirvai mama tejoṃśasambhavaḥ |

Este fuego Vaiśvānara ha surgido verdaderamente de una porción de mi propio esplendor.

Śiva revela aquí la naturaleza divina del fuego digestivo: vaiśvānarogni no es un mero proceso biológico sino una emanación directa de su propia energía luminosa (tejoṃśa). El uso del pronombre mama (mío) en boca de Śiva confiere a este fuego un carácter sagrado y personal. Digerir los alimentos es, en este marco, participar del poder creador de la divinidad misma.

Vaiśvānara es un término de profunda resonancia védica: en el Ṛgveda y las Upaniṣad designa el fuego universal o el Ātman como fuego cósmico. Etimológicamente proviene de viśva (todo, universal) y nara (hombre, ser humano), significando «el que es común a todos los hombres» o «el fuego universal». Tejoṃśa combina tejas (fuego, brillo, energía) con aṃśa (porción, parte).

Esta identificación entre el fuego digestivo y la energía divina tiene paralelos en la Chāndogya Upaniṣad (5.18-24), donde Vaiśvānara es el Ātman que digiere el alimento en todos los seres. La Śivasaṃhitā integra esta herencia upaniṣádica en el marco tántrico śaiva, sacralizando el acto cotidiano de la nutrición.