Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 70
एतद्यः कुरुते नित्यमभ्यासं याममात्रतः ।
etadyaḥ kurute nityamabhyāsaṃ yāmamātrataḥ |
Aunque la acción de Amaraṇī y Sahajolī es en última instancia la misma, han surgido diferencias por la diferencia de nombres; el yogui debe practicarlas con el mayor cuidado; quien las practica diariamente durante al menos un yāma conquista la muerte.
La observación de que Amaraṇī y Sahajolī tienen la misma kārya (función, acción) pero se diferencian por saṃjñābheda (diferencia de nomenclatura) es un momento metadiscursivo del texto: reconoce que el lenguaje clasificatorio puede crear divisiones donde la práctica es continua. Este principio de identidad bajo los nombres diferentes refleja la epistemología no dual del śaiva tantrismo.
Kāryaṃ tulyagati —«función de movimiento igual»— emplea gati (movimiento, camino, marcha) para describir el efecto de ambas técnicas como un flujo común. Saṃjñābheda (de saṃjñā, nombre, reconocimiento + bheda, división, separación) establece que la diferencia entre las dos prácticas es convencional (vyavahārika) no esencial (pāramārthika). Esta distinción epistemológica es fundamentalmente advaita.
La unidad de práctica (yāma) es aquí el requisito mínimo diario: tres horas de práctica sostenida. Nityam («diariamente, siempre, eternamente») convierte el abhyāsa en un compromiso permanente, no en una disciplina estacional o episódica. El Śivasaṃhitā define la regularidad no como rigidez compulsiva sino como la condición estructural para que los cambios en el cuerpo sutil sean permanentes en lugar de fugaces: la transformación energética, como cualquier transformación química, requiere tiempo de exposición suficiente.