Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 71
कुरुतेऽमृतपानं यः सिद्धानां समतामियात्।
kurute'mṛtapānaṃ yaḥ siddhānāṃ samatāmiyāt|
Quien bebe el néctar se iguala a los Siddhas; por amor hacia mis devotos he revelado este yoga; debe ser guardado en secreto con el mayor cuidado y no entregado a cualquiera.
La sección del Vajrolī yoga se cierra con el mismo acto con que comenzó: el amor de Śiva por sus devotos como principio revelador. El círculo narrativo es perfecto: Śiva revela por kṛpā (misericordia, verso 53), mantiene el secreto por la misma kṛpā (verso 71). La tensión entre revelar y ocultar es la tensión esencial del tantrismo, donde la transmisión directa del guru es el único canal legítimo.
Snehataḥ —«por amor, por afecto»— deriva de sneha (aceite, unción, afecto, cariño), la misma palabra que describe el aceite que unge y suaviza: el amor de Śiva es el lubricante que permite que la enseñanza fluya sin destruir. Siddhānāṃ samatā —«igualdad con los Siddhas»— no es fusión sino equiparación funcional: el practicante que bebe el amṛta adquiere las mismas capacidades de los Siddhas sin necesariamente tener su historia.
La advertencia final —«no debe entregarse a quienquiera que sea» (yasminkasminna dīyate)— cierra el ciclo del secreto con la misma fórmula del verso 59, creando una estructura de espejo que enmarca la sección entera del Vajrolī. Esta arquitectura textual no es accidental: el texto está construido para ser recordado oralmente, y los ecos léxicos funcionan como marcadores de memoria que permiten al oyente orientarse en la estructura del capítulo.