Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 75

षण्मासमभ्यसन्योगी मृत्युञ्जयति निश्चितम्।

ṣaṇmāsamabhyasanyogī mṛtyuñjayati niścitam|

El yogui que practica esto durante seis meses vence ciertamente a la muerte; ¡oh Pārvatī! Cuando se obtiene la vindu-siddhi, ¿qué no puede lograrse? Incluso la gloria inaccesible de mi divinidad puede ser alcanzada a través de ella.

El mṛtyuñjaya —«el que vence a la muerte»— es uno de los epítetos de Śiva mismo: al practicante que domina el bindu se le concede la identidad funcional con el Señor de los Siddhas. La victoria sobre la muerte (mṛtyujaya) no es aquí la inmortalidad física ordinaria sino la superación de la identificación con el cuerpo mortal, el estado de jīvanmukti en el que la muerte física es solo un evento menor en la continuidad de la conciencia.

Ṣaṇmāsa —seis meses, un semestre— es el mismo período prescrito en el verso 50 para el dominio del Uḍḍīyānabandha, creando una coherencia temporal en las promesas del texto: los siddhis mayores requieren consistencia semestral, no heroísmo instantáneo. Niścitam («ciertamente, sin duda») añade garantía a la promesa, transformando la posibilidad en certeza condicionada a la práctica.

La invocación de Pārvatī en medio de esta sección —he pārvatī, «¡oh Pārvatī!»— es un recurso de énfasis del discurso śaiva: cuando el texto apunta a la enseñanza más alta, Śiva interpela directamente a su consorte. La promesa de que «incluso la gloria inaccesible de mi divinidad» (mama aiśvaryam… durlabham) puede alcanzarse a través del vindu-siddhi es teológicamente radical: la deificación no como metáfora sino como posibilidad real para el practicante comprometido.