Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 112

ज्ञानञ्चाप्रतिमं तस्य त्रिकालविषयम्भवेत्।

jñānañcāpratimaṃ tasya trikālaviṣayambhavet|

Su conocimiento se vuelve incomparable y abarca los tres tiempos; para él, todas las formas, adoraciones y plegarias pierden todo valor.

El conocimiento que surge de esta meditación sostenida no es meramente intelectual: es jñāna apratimaṃ, un saber «sin igual», que trasciende las categorías ordinarias del tiempo. Conocer los tres tiempos —pasado, presente y futuro— es en la tradición yóguica un signo de madurez espiritual avanzada, no una habilidad psíquica menor, sino la consecuencia natural de habitar la conciencia pura que subyace a toda temporalidad.