Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 114
यो ध्यायति परं नित्यं बाणलिङ्गं द्वितीयकम्।
yo dhyāyati paraṃ nityaṃ bāṇaliṅgaṃ dvitīyakam|
Quien medita constantemente en el supremo bāṇaliṅga, el segundo, revirtiendo la lengua y colocándola en la cavidad profunda del paladar, entra en una contemplación que destruye todos los miedos. Los pecados de aquel cuya mente permanece firme aquí incluso un instante son destruidos de inmediato.
El verso introduce una práctica doble: la meditación sobre el bāṇaliṅga y la técnica de khecarīmudrā, en la que la lengua invertida se introduce en la cavidad nasofaríngea. Esta combinación une el soporte visual interno —el símbolo del liṅga— con una acción corporal concreta que redirige la energía vital hacia los centros superiores. El resultado declarado es la disolución del miedo y la purificación kármica instantánea.
El bāṇaliṅga (बाणलिङ्ग) es una forma natural de liṅga, generalmente de piedra, asociada especialmente con el Narmadā. El adjetivo dvitīyaka (‘segundo’) sugiere que este es el segundo de una serie de objetos de meditación progresivos dentro del capítulo. El término nityam (नित्यम्, ‘constantemente’) subraya que no basta la práctica ocasional: la contemplación debe volverse continua.
La afirmación de que incluso un instante de concentración destruye el pecado refleja una doctrina común en los textos tántricos: la potencia del dhyāna correcto es cualitativamente diferente a la acumulación gradual de mérito. Esto conecta con la noción de tīvra-śakti, la energía intensa que opera en el plano de la conciencia más que en el del ritual externo.