Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 125

तुरीयं त्रितयं लिङ्गं तदाहं मुक्तिदायकः ।

turīyaṃ tritayaṃ liṅgaṃ tadāhaṃ muktidāyakaḥ |

El cuarto estado, el triple liṅga: eso declaro que otorga la liberación. Con solo recordarlo, se obtiene el conocimiento de Brahman, todos los pecados son destruidos y uno no vuelve a nacer como ser humano.

El verso introduce dos conceptos de gran densidad doctrinal: turīya («el cuarto»), el estado de conciencia más allá del sueño profundo, el sueño con sueños y la vigilia; y tritayaliṅga, «el triple signo o marca». Juntos apuntan a una realidad que trasciende los tres estados ordinarios y se manifiesta como señal triple en el cuerpo sutil. La liberación (mukti) se presenta como consecuencia directa de este reconocimiento.

El término liṅga aquí no alude al símbolo fálico de Śiva sino a «marca» o «signo indicativo» en sentido filosófico —un uso bien establecido en el Sāṃkhya y el Vedānta. El «triple liṅga» puede referirse a los tres nudos o granthis (Brahma, Viṣṇu, Rudra) que la kuṇḍalinī debe atravesar, o a los tres liṅgaśarīras de ciertas escuelas Śaiva.

La promesa de que el simple recuerdo (smṛti) de esta verdad destruye el pecado y corta el ciclo del renacimiento es característica de los textos tántricos que valoran la gnosis directa sobre la acción ritual. Esta afirmación conecta con la doctrina del jñānamuktī: la liberación por conocimiento, sin necesidad de acumular méritos a lo largo de vidas sucesivas.