Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 63
तिष्ठन्गछन्स्वपन्भुञ्जन्ध्यायेच्छून्यमहर्निशम्।
tiṣṭhangachansvapanbhuñjandhyāyecchūnyamaharniśam|
De pie, caminando, durmiendo, comiendo: que contemple el vacío de día y de noche. Todo esto es el ādhārapadma, cuyo kanda es la fuente; sus cuatro pétalos llevan las letras v, d, ś y ṣ.
La instrucción de contemplar el śūnya (vacío) en todos los estados —de pie (tiṣṭhan), caminando (gachan), durmiendo (svapan), comiendo (bhuñjan)— es la formulación del Śivasaṃhitā del principio de práctica integral. Los cuatro estados listados abarcan prácticamente todas las actividades humanas: la contemplación del śūnya no ocurre apartada de la vida sino dentro de ella, transformando cada acto cotidiano en acto meditativo. Esto es el ideal del sahajayoga: la iluminación natural en medio de la vida ordinaria.
Śūnya —“vacío”, “cero”— en el contexto del tantrismo śaiva no es nihilismo sino la apertura de la conciencia en su estado más puro: el cidākāśa sin contenido, el espacio de la conciencia antes de que cualquier pensamiento emerja. Contemplar el śūnya significa aprender a habitar ese espacio de apertura sin llenarlo inmediatamente con pensamientos, percepciones o emociones. El ādhārapadma —el loto soporte (mūlādhāra)— con sus cuatro pétalos corresponde a las cuatro letras del alfabeto sánscrito (va, śa, ṣa, sa) que vibran en este centro.
La descripción de los cuatro pétalos del ādhārapadma con sus letras correspondientes introduce el aspecto mantra-sonido del chakra. Cada pétalo de loto en el sistema de chakras corresponde a una letra del alfabeto sánscrito, y esa letra es también el sonido que vibra en ese punto de la anatomía sutil. El mūlādhāra con sus cuatro pétalos contiene el campo de conciencia más denso y elemental: las cuatro letras corresponden al elemento tierra (pṛthivī), el más sólido de los cinco elementos (pañcabhūta).