Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 78
ज्ञेया शक्तिरियं विष्णोर्निर्मला स्वर्णभास्वरा ।
jñeyā śaktiriyaṃ viṣṇornirmalā svarṇabhāsvarā |
Ha de conocerse que esta es la śakti de Viṣṇu, inmaculada y refulgente como oro; quien medita en el svādhiṣṭhāna devora la muerte y no es devorado, obtiene aṇimā, laghimā y demás poderes, y el amṛta del loto etéreo aumenta en él.
Mṛtyum bhakṣayati —“devora la muerte”— es la expresión más potente de la promesa del svādhiṣṭhāna: el practicante no solo vence la muerte (mṛtyunjaya) sino que la consume, invirtiendo la relación ordinaria donde la muerte consume al ser vivo. Esta inversión radical refleja la comprensión yóguica de que el miedo a la muerte (mṛtyubhaya) es la raíz de todos los demás miedos, y que el chakra del sacro —donde se gestionan las energías de la reproducción y la supervivencia— es precisamente el punto donde este miedo se ancla en el cuerpo.
Aṇimā y laghimā —las dos primeras de las ocho grandes siddhi (aṣṭamahāsiddhi)— son la capacidad de volverse extremadamente pequeño y la capacidad de volverse extremadamente ligero, respectivamente. Su aparición como resultado de la meditación en el svādhiṣṭhāna no es descripción de poderes mágicos literales sino de transformaciones en la relación del practicante con su propio cuerpo: la experiencia de poder contraerse hasta el punto más pequeño de la conciencia y expandirse hasta la ligereza del espacio son estados meditativos verificables.
Amṛta —“el néctar de inmortalidad”— que aumenta en el practicante conecta con la doctrina del candra bindu (punto lunar) en el ājñācakra: la glándula soma o pituitaria que destila el néctar de la inmortalidad durante el prāṇāyāma profundo. Este néctar (sudhā) se describe como el reverso del proceso ordinario de envejecimiento: en lugar de que el fuego digestivo consuma la vitalidad, el amṛta la regenera. La meditación en el svādhiṣṭhāna acelera este proceso de regeneración.