Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 87
वपुषः कान्तिरुत्कृष्टा जठराग्निविवर्धनम्।
vapuṣaḥ kāntirutkṛṣṭā jaṭharāgnivivardhanam|
El esplendor del cuerpo se eleva y el fuego digestivo se intensifica; el practicante ve a los adeptos y a las yoginīs, obtiene el poder khecarī y conquista a todos quienes se mueven en el espacio.
La transformación física acompaña al despertar espiritual de manera inseparable. La kānti (luminosidad) del cuerpo no es metáfora sino consecuencia fisiológica real: el aumento del jāṭharāgni (fuego digestivo-metabólico) transforma la química interna, produciendo una especie de alquimia corporal que los textos nātha denominan kāya-siddhi.
Kānti designa el brillo y la belleza irradiada (kāntis = radiancia), jāṭhara se refiere al abdomen como sede del fuego digestivo y transformador, agni es el principio ígneo que permea todos los niveles del ser. Khecarī significa literalmente «el que se mueve en el espacio» (khe = espacio/éter, carī = que se mueve), designando tanto la levitación como la conciencia expandida más allá de los límites físicos.
La khecarī-siddhi en este contexto del mūlādhāra difiere de la célebre khecarī-mudrā de la lengua descrita en el capítulo 4. Aquí se trata de una maestría temprana sobre el elemento aire (vāyu) que emerge al activar el centro tierra, ilustrando cómo las siddhis se desarrollan en cascada, desde los elementos más densos hacia los más sutiles.