Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 89

वक्त्रे सरस्वती देवी सदा नृत्यति निर्भरम्।

vaktre sarasvatī devī sadā nṛtyati nirbharam|

En su boca la diosa Sarasvatī danza siempre libremente; la importancia de la meditación en este loto no puede describirse plenamente; incluso Brahmā y los demás dioses guardan en secreto el método de su contemplación.

Cuando Sarasvatī danza sobre la lengua del yogui, cada palabra pronunciada se convierte en mantra. No se trata de elocuencia ordinaria sino de discurso investido de śakti: el habla emerge directamente de la fuente de la sabiduría, sin la distorsión del ego. Este estado es el fruto natural de la contemplación profunda del anāhata, el loto del corazón.

Vaktra designa la boca y el rostro, Sarasvatī es la diosa de la sabiduría, las artes y el habla sagrada (saras = fluido/lago, vatī = que posee), nṛtyati «danza» en presente continuo, indicando permanencia. Nirbharam significa libremente, sin peso ni restricción. La referencia a Brahmā como guardián del secreto eleva esta práctica sobre el nivel cósmico creativo.

La asociación del loto del corazón con la diosa del habla (Sarasvatī) contradice aparentemente su identidad habitual como loto de vāyu (aire). Pero en la cosmología tántrica, el corazón es la sede de la vāk suprema (parāvāk): el habla anterior al sonido, donde el pensamiento y la expresión son idénticos. Cuando el yogui habita en ese centro, su expresión exterior porta esa misma integridad.