Kaṭha Upaniṣad · 2.2.8

न चेज्जेती न चापि जायते नैनं कृतं न कृतं न च सेति नः । अजो नित्यः शाश्वतोऽयं पुराणो न हन्यते हन्यमाने शरीरे ॥ ८ ॥

na cejjeti na cāpi jāyate nainaṃ kṛtaṃ na kṛtaṃ na ca seti naḥ | ajo nityaḥ śāśvato'yaṃ purāṇo na hanyate hanyamāne śarīre

No nace, no muere; no ha sido creado, no será creado. Sin origen, eterno, permanente, antiguo — no es matado cuando el cuerpo es matado.

Este es uno de los versos más célebres de toda la literatura upaniṣádica, repetido casi idénticamente en la Bhagavad Gītā (2.20). La secuencia de negaciones — na jāyate, na mriyate — apunta a lo inefable: el Ātman no pertenece al orden del devenir. No está sometido a la causalidad (kṛta/akṛta), no tiene principio (aja), no está sujeto al tiempo (nitya, śāśvata). La última frase es el golpe de gracia contra el miedo a la muerte: lo que verdaderamente eres no perece cuando el cuerpo perece. Es la misma enseñanza que Kṛṣṇa transmite a Arjuna en el campo de batalla.