Kaṭha Upaniṣad · 2.2.9
अग्निर्यथैको भुवनं प्रविष्टो रूपं रूपं प्रतिरूपो बभूव । एकस्तथा सर्वभूतान्तरात्मा रूपं रूपं प्रतिरूपो बहिश्च ॥ ९ ॥
agniryathaiko bhuvanaṃ praviṣṭo rūpaṃ rūpaṃ pratirūpo babhūva | ekastathā sarvabhūtāntarātmā rūpaṃ rūpaṃ pratirūpo bahiśca || 9 ||
Como el fuego, aunque es uno solo, al entrar en el mundo adopta formas correspondientes a cada forma, así el Ātman interior de todos los seres, siendo uno, adopta formas correspondientes a cada forma y está más allá de todas las formas.
Esta enseñanza del Ātman utiliza la metáfora del fuego para ilustrar cómo lo Absoluto, aunque es uno solo y sin forma, se manifiesta de diversas maneras a través de las formas del mundo. Así como el fuego adopta la forma de cada leño que consume sin dejar de ser fuego, el Ātman se hace presente en cada ser vivo sin perder su naturaleza esencial.
El concepto de pratirūpa (forma correspondiente) sugiere que el Absoluto no pierde su identidad al manifestarse, sino que se adapta a cada recipiente sin alteración. El fuego no cambia su naturaleza quemadora al arder en diferentes materiales; de igual modo, el Brahman permanece inmutable mientras anima la diversidad del universo.
La dualidad final del verso —que el Ātman adopta formas y simultáneamente está “bahis” (fuera, más allá) de ellas— apunta a la paradoja central de la experiencia espiritual: Dios está inmanente en todas las cosas y trascendente a ellas. En la práctica del yoga, esto nos invita a ver lo divino en cada forma sin confundirnos creyendo que la forma es lo divino.