Taittirīya Upaniṣad · 10

अन्नं न निन्द्यात् । तद्व्रतम् । प्राणो ब्रह्मेति व्यजानात् । प्राणाद्ध्येव खल्विमानि भूतानि जायन्ते । प्राणेन जातानि जीवन्ति । प्राणं प्रयन्त्यभिसंविशन्तीति । तद्विज्ञाय

annaṃ na nindyāt | tad vratam | prāṇo brahmeti vyajānāt | prāṇād dhyeva khalv imāni bhūtāni jāyante | prāṇena jātāni jīvanti | prāṇaṃ prayanty abhisaṃviśanti iti | tad vijijñāya

No hay que condenar la comida. Ese es su voto. La vida es Brahman, concluyó. De la vida, en verdad, nacen estos seres; por la vida, nacidos, viven; en la vida, al partir, entran. Habiendo conocido eso…

Este anuvāka final del Bhṛguvallī comienza con una injunción ética: “Annaṃ na nindyāt” — no hay que condenar la comida. Esto es aplicable al que conoce a Brahman. Habiendo realizado que todo es Brahman, el sabio no rechaza nada ni se vuelve asceta afectado.

El “voto” (vrata) mencionado es la no-condenación de nada. El sabio ve Brahman en todo — en la comida, en la vida, en la mente, en el intelecto, en el gozo. Nada es “profano” para él porque ha realizado la unidad subyacente.

El texto repite brevemente la progresión de Bhṛgu, recordando que cada nivel — prāṇa, manas, vijñāna, ānanda — es válido como pratīka (símbolo) de Brahman, aunque el ānanda sea el más cercano a la verdad completa.

El Bhṛguvallī enseña que el tapas (disciplina espiritual) es el medio para investigar Brahman, y que esta investigación debe ser progresiva y persistente. Comenzamos con lo más denso y familiar (la comida/cuerpo) y ascendemos gradualmente a lo más sutil (el gozo/consciencia).

La conclusión es que Brahman es Ānanda — no placer pasajero, sino la bienaventuranza infinita, incondicionada, que es nuestra propia naturaleza. Realizar esto es el fin de tostra búsqueda espiritual.

Para el yogui, esta Upaniṣad completa proporciona un mapa completo del viaje interior — desde el cuerpo físico, a través de las envolturas sutiles, hasta la Realización del Ser como Bienaventuranza absoluta.