Prakaraṇa 3 · Verso 11

ध्यानम् इदं परं वक्ष्ये यथा सिद्धिर् अनन्तिका

dhyānam idaṃ paraṃ vakṣye yathā siddhir anantikā

Expongo esta meditación suprema, mediante la cual la realización es inmediata

Vasiṣṭha no ofrece una técnica de meditación más entre otras. Esta es parā, suprema, porque no busca producir un estado sino reconocer lo que nunca estuvo ausente. El dhyāna ordinario —contemplar un objeto, visualizar una deidad, seguir la respiración— presupone una dualidad entre quien medita y qué se medita. El dhyāna que aquí se expone opera desde la base de que tal dualidad es ilusoria. Por eso siddhir anantikā: la realización no es un futuro postergado, sino lo que emerge cuando se ve que nunca hubo quien realizase ni qué realizarse. El Haṭha Pradīpikā (IV.48) señala que el yoga es desapego de las prácticas mismas: cuando el buscador abandona incluso la búsqueda, lo buscado se revela como su propia naturaleza. Esta meditación no requiere postura particular ni tiempo determinado. Es la atención que, al posarse sobre cualquier contenido, reconoce inmediatamente que el contenido y la mente que lo contiene son una sola sustancia: la conciencia misma, sin segundo.