Prakaraṇa 5 · Verso 21
जाग्रदादिषु अवस्थासु यथा दृश्यम् उपार्जितं । तथा न किंचिद् अस्तीति ब्रह्म पश्यामि निर्मलम् ॥
jāgradādiṣu avasthāsu yathā dṛśyam upārjitaṃ | tathā na kiṃcid astīti brahma paśyāmi nirmalam ||
Así como en los estados de vigilia y otros se adquiere lo visible, así, viendo que nada existe, contemplo a Brahman inmaculado.
La estructura es condicional-comparativa: así como en los estados ordinarios se “adquiere” (upārjita) lo visible —se acumulan percepciones, se forman conceptos, se construye un mundo— así en el estado de conocimiento se adquiere la visión de la no-existencia de lo visible. “Upārjita” es un término económico: el mundo es ganancia, acumulación, riqueza de apariencia. Brahman es no-ganancia, desacumulación, pobreza absoluta que es riqueza infinita.
“Nirmalam” —inmaculado, sin mancha— describe Brahman no por lo que es sino por lo que no tiene: las manchas de la ignorancia, las contaminaciones de la dualidad, las imperfecciones de la condiciónada. Esto no es una descripción positiva sino una purificación negativa. Como en la teología apofática cristiana: Dios no es bueno sino más allá del bien; no es grande sino más allá de la grandeza. Brahman no es limpio sino más allá de la distinción limpio-sucio.
El Haṭha Pradīpikā (IV.55) describe el samādhi liberador como “destruction of all ideation” (sarva-vikalpa-kṣaya). El término “kṣaya” es destrucción, pero no violenta; es el agotamiento natural de lo que nunca tuvo fundamento. Como el sueño se agota al despertar, como la ilusión se agota al ver la realidad, así todos los vikalpas —toda construcción conceptual dualista— se agota en la visión de Brahman nirmala.