Prakaraṇa 5 · Verso 30

न किंचित् परमं तत्त्वं न च किंचिद् अनुत्तमम् । यदा ज्ञायते ज्ञानाद् विभागं तदा न हि ॥

na kiṃcit paramaṃ tattvaṃ na ca kiṃcid anuttamam | yadā jñāyate jñānād vibhāgaṃ tadā na hi ||

No hay nada como realidad suprema, ni nada como lo no-supremo; cuando se conoce mediante conocimiento, entonces no hay distinción.

La negación de “supremo” y “no-supremo” no es paradoja sino precisión. Si algo fuera supremo, habría algo no-supremo en relación con lo cual es supremo. Pero la realidad no admite relaciones; es lo absoluto (anuttama —lo no-tenido-por-debajo). La distinción entre supremo y no-supremo es una superposición conceptual que se disuelve en el conocimiento directo.

“Yadā jñāyate jñānād” —cuando se conoce mediante conocimiento— es una tautología aparente que esconden una distinción técnica: “jñāyate” es la acción de conocer (pasiva); “jñānād” es el instrumento del conocimiento. Cuando el acto de conocer y el instrumento de conocer se reconocen como uno —cuando no hay dualidad entre el que conoce, lo conocido y el conocimiento— entonces “vibhāgaṃ tadā na hi” —no hay distinción.

El Haṭha Pradīpikā (IV.77-78) describe samādhi como “samarasa”, equilibrio de sabores, donde no hay sujeto ni objeto de meditación. El yogī en samādhi “no ve nada, no oye nada, no sabe nada” —pero no es coma; es plenitud sin contenido. Como el océano sin ondas no es océano vacío sino océano en reposo, así la mente sin pensamientos no es mente vacía sino mente en reposo en su fuente.