Piyavagga · El placer · Gāthā 219
Cirappavāsiṃ purisaṃ, dūrato sotthimāgataṃ; ñātimittā suhajjā ca, abhinandanti āgataṃ.
Cirappavāsiṃ purisaṃ, dūrato sotthimāgataṃ; ñātimittā suhajjā ca, abhinandanti āgataṃ.
Al hombre que ha estado largo tiempo ausente y vuelve sano y salvo de lejos, los parientes, amigos y compañeros se alegran de su llegada.
Cirappavāsiṃ purisaṃ dūrato sotthimāgataṃ — al hombre largo tiempo ausente que vuelve sano de lejos: la imagen es conmovedora en su humanidad. El viajero que regresa tras larga ausencia es recibido con alegría genuina por los que lo aman.
Ñātimittā suhajjā ca abhinandanti āgataṃ — los parientes, amigos y compañeros se alegran de su llegada: ñāti (parientes), mitta (amigos), suhajja (compañeros, literalmente “de buen corazón”) — todo el círculo social se alegra.
Esta imagen prepara el verso siguiente (220) que establece una analogía: así como los parientes se alegran del regreso del viajero, así los frutos del mérito reciben al practicante.
La calidez humana de esta imagen contrasta con los versos anteriores sobre el desapego. El Dhammapada no rechaza las relaciones humanas ni la alegría del reencuentro — las acepta como parte de la experiencia humana y las usa como metáfora de una realidad más profunda.