Tṛtīyopadeśaḥ (Mudrā) · Verso 21
आकुञ्च्य हृदयं चैव ऊर्ध्वं वायुं विचालयेत् | ततस्तु वेधयेत्सूक्ष्मं ब्रह्मरन्ध्रं सनातनम् ||
ākuñcya hṛdayaṃ caiva ūrdhvaṃ vāyuṃ vicālayet | tatas tu vedhayet sūkṣmaṃ brahmarandhraṃ sanātanam ||
Contrayendo el corazón y moviendo el aire hacia arriba, entonces perfora el sutil brahmarandhra, el eterno.
La ejecución del Mahāvedha: después de los bandhas y la retención, se mueve la energía hacia arriba con la intención de “perforar” el brahmarandhra — la puerta de Brahman en la coronilla.
El brahmarandhra es el orificio sutil en el centro de la coronilla, descrito como la salida del alma en el momento de la muerte. En el yoga, se busca “abrirlo” en vida para la unión con lo divino.
“Eterno” (sanātana) indica que esta puerta no es creada ni destruida; siempre existe como potencial de trascendencia. El Mahāvedha actualiza ese potencial.