Tṛtīyopadeśaḥ (Mudrā) · Verso 40

खेचरीमुद्रया योगी सिद्धानां सिद्धिमाप्नुयात् | महासिद्धिं च लभते योगी योगपरायणः ||

khecarīmudrayā yogī siddhānāṃ siddhim āpnuyāt | mahāsiddhiṃ ca labhate yogī yogaparāyaṇaḥ ||

Con la Khecarī mudrā el yogui obtiene la perfección de los perfectos. Y el yogui dedicado al yoga obtiene la gran perfección.

Verso similar al 3-36, reiterando los resultados. La Khecarī es tan importante que sus beneficios merecen repetición.

La perfección de los siddhās es el estado de realizacion completa. La “gran perfección” es aún más allá: la certeza de no volver a nacer, la liberación final.

El yogui “dedicado al yoga” es aquel para quien la práctica es vida misma, no actividad separada. En tal dedicación, la transformación es inevitable.