Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 9

एतन्मतावलम्बी यो लब्ध्वा दुरितपुण्यके ।

etanmatāvalambī yo labdhvā duritapuṇyake |

Quienes siguen estas doctrinas, habiendo acumulado acciones buenas y malas, vagan sin cesar por los mundos, atrapados en el ciclo de nacimientos y muertes, encadenados por la necesidad inexorable.

Este verso formula la consecuencia directa de adherirse a cualquiera de los caminos parciales enumerados: el saṃsāra, el ciclo de renacimientos. Etanmatāvalambī («el que se aferra a estas doctrinas») señala que el problema no está en las prácticas individuales sino en el apego (avalamba) a ellas como verdades absolutas. La acumulación de durita (mérito negativo) y puṇya (mérito positivo) perpetúa igualmente el ciclo.

Mata (doctrina, opinión) y avalamba (apoyo, colgarse de) forman un compuesto revelador: aferrarse a una opinión como si fuera un salvavidas. Durita proviene de dur- (difícil, malo) e ita (lo que ha ido), evocando lo que «ha ido mal». Puṇya designa el mérito acumulado por buenas acciones, pero aquí se equipara al durita en cuanto a su capacidad de encadenar al alma.

La equivalencia entre puṇya y durita como fuentes de renacimiento es una postura filosófica de profundo alcance, compartida por el Jainismo, el Budismo y el Advaita: incluso el mérito espiritual, si genera apego a sus frutos, se convierte en cadena dorada. La Śivasaṃhitā apunta así hacia un conocimiento que trasciende la dualidad bien/mal.