Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 47
अभेदो भासते नित्यं वस्तुभेदो न भासते ।
abhedo bhāsate nityaṃ vastubhedo na bhāsate |
La unidad (abheda) brilla eternamente; la diversidad de objetos (vastubheda) no brilla eternamente: llega un momento en que cesa.
La no-dualidad como constante cósmica. Este verso establece una asimetría fundamental: la unidad es permanente, la diversidad es temporal. No se niega la realidad de lo múltiple en la experiencia ordinaria, sino que se señala su condición provisional. El universo de las formas tiene inicio y fin; el trasfondo sin-forma no tiene ninguno.
El verbo bhāsate (brilla, aparece, se manifiesta) es crucial: la unidad siempre brilla; la multiplicidad a veces brilla. Abheda (no-diferencia) y vastubheda (diferencia de objetos, multiplicidad) son los dos polos de la experiencia consciente. El Śivasaṃhitā sitúa la diferencia fenoménica en el orden de lo que cesa, no en el orden de lo eterno.
Este verso funciona como respuesta directa a las filosofías pluralistas indias —Sāṃkhya, Nyāya, Mīmāṃsā— que afirman la realidad permanente de lo múltiple. El Śivasaṃhitā adopta aquí la posición no-dual más estricta: la multiplicidad es real como apariencia (vivarta), pero no como sustancia (vastu). La unidad es la única realidad que no necesita ser sostenida.