Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 46

यथा वातवशात्सिन्धावुत्पन्नाः फेनबुद्बुदाः ।

yathā vātavaśātsindhāvutpannāḥ phenabudbudāḥ |

Como en el océano, agitado por el viento, surgen espumas y burbujas, así este mundo transitorio emerge del Espíritu.

La imagen del océano y sus burbujas es poderosa en su precisión: el agua no se convierte en algo distinto cuando forma una burbuja —la burbuja es agua. Del mismo modo, el universo no es algo diferente al Espíritu: es el Espíritu apareciendo con forma. El viento (vāta) que agita el océano es la māyā, la energía que dinamiza la manifestación sin alterar la sustancia.

Phena (espuma) y budbuda (burbuja) son metáforas clásicas de lo efímero en la literatura sánscrita. El término sindhu (océano, río caudaloso) evoca la vastedad que permanece mientras sus formas superficiales se disuelven. Vātavaśāt (bajo el poder del viento) introduce la causalidad: el mundo no surge sin causa, sino por la acción de la potencia dinámica de lo Real.

La imagen del océano como conciencia y las olas como seres individuales es una constante del Advaita Vedānta que aparece en la Māṇḍūkya Kārikā, el Aṣṭāvakra Gītā y en el Yoga Vāsiṣṭha. El Śivasaṃhitā la adopta para un propósito tántrico: comprender esta no-diferencia funda la práctica del yoga como reconocimiento de la naturaleza oceánica del ser.