Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 57

अवच्छिन्नो यतो नास्ति देशकालस्वरूपतः ।

avacchinno yato nāsti deśakālasvarūpataḥ |

Dado que no existe limitación alguna por lugar, tiempo o naturaleza propia, el Espíritu es infinito, omnipresente y plenitud misma.

La infinitud del Espíritu como consecuencia lógica de su naturaleza no-limitada. Todo lo que puede ser delimitado por el espacio (aquí, no allá), por el tiempo (ahora, no antes) o por su propia definición (esto es agua, no fuego) es finito. El Espíritu, al carecer de estos tres límites, es necesariamente infinito. La filosofía india llama a esto ananta —sin fin— o vibhu —omnipresente.

El término avacchinna (no-cortado, no-limitado, sin delimitación) es negación del concepto avaccheda (limitación, corte). Deśa (lugar), kāla (tiempo) y svarūpa (naturaleza propia, forma) son las tres categorías de limitación que definen cualquier entidad finita. El verso las niega todas simultáneamente, construyendo por vía negativa (neti neti) la definición del Absoluto.

El método negativo de definición del Absoluto (neti neti —‘no esto, no esto’—) proviene de la Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad II.3.6 y fue central en el pensamiento de Yājñavalkya. El Śivasaṃhitā lo aplica aquí de forma sistemática: al negar toda limitación posible, lo que queda es la realidad sin fondo que subyace a toda experiencia. La infinitud no es una idea abstracta sino lo que está más cerca.