Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 71

मायाविलसितं विश्वं ज्ञात्वैवं श्रुतियुक्तितः ।

māyāvilasitaṃ viśvaṃ jñātvaivaṃ śrutiyuktitaḥ |

Conociendo así por la śruti y la razón que este universo es el juego de māyā, el yogui destruye la ilusión. Del ākāśa surgió el aire; del aire, el fuego; del fuego, el agua; del agua, la tierra.

La doble autoridad —escritura y razón— como fundamento del conocimiento liberador. El Śivasaṃhitā no pide fe ciega: exige que el yogui comprenda el carácter ilusorio del universo tanto a través de la śruti (la enseñanza revelada de los Upaniṣad) como a través de la yukti (la razón, el razonamiento válido). Solo ese doble aval convierte el conocimiento en liberador.

Māyāvilasitam (el juego de māyā, el despliegue de la ilusión) describe al universo como actividad lúdica de la potencia ilusoria. Śrutiyuktitaḥ (a través de la śruti y la razón) combina las dos fuentes del conocimiento válido en la epistemología india: āgama (escritura revelada) y anumāna (inferencia racional). La cosmogonía descendente —ākāśa, vāyu, agni, āpas, pṛthivī— sigue el modelo clásico de la creación por densificación.

La cadena cosmológica que aparece aquí —del éter al aire, del aire al fuego, del fuego al agua, del agua a la tierra— sigue la secuencia establecida en el Taittirīya Upaniṣad II.1-5 y en la cosmología Sāṃkhya. En el pensamiento tántrico, esta cadena no es meramente cosmológica sino que tiene un correlato en el cuerpo humano: los cakra corresponden a estos elementos, y el yoga trabaja con esa correspondencia.