Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 98
बिन्दुः शिवो रजः शक्तिरुभयोर्मिलनात्स्वयम्।
binduḥ śivo rajaḥ śaktirubhayormilanātsvayam|
Bindu es Śiva; rajas es Śakti; de la unión espontánea de ambos [surgen todas las criaturas].
La cosmogonía en su expresión más esotérica y tántrica. Bindu (el punto, la gota de semen masculino) es identificado con Śiva —la conciencia pura, el principio masculino. Rajas (la energía menstrual femenina, el fluido creativo) es identificado con Śakti —la potencia activa, el principio femenino. La unión de estos dos principios —no solo simbólica sino literal en la práctica tántrica— genera la totalidad de los seres.
Bindu (punto, gota, semilla) es uno de los conceptos más ricos del yoga tántrico: designa la energía creativa masculina concentrada, el principio de Śiva en el cuerpo. Rajas (aquí en su acepción de flujo femenino, no de guṇa) es la contraparte Śakti. Ubhayormilanāt (de la unión de ambos) y svayam (espontáneamente, por sí mismos) describen el proceso generativo como un acto de libertad y espontaneidad, no de necesidad mecánica.
En el yoga tántrico del Śivasaṃhitā, la unión de bindu y rajas tiene una dimensión práctica directa: las técnicas del khecarīmudrā, el vajrolīmudrā y otras prácticas de los capítulos siguientes trabajarán con estos fluidos para invertir el proceso de creación —desde la manifestación hacia la reabsorción. La cosmogonía se convierte así en una guía de práctica: conocer cómo se crea el universo es conocer cómo liberarse de él.